lunes, 10 de septiembre de 2012

Educación limitada

¿Es tan difícil entender que sin educación no somos nada? Ni como sociedad, ni como país, ni siquiera como ciudadano y persona.
Comienza el nuevo curso y me entristece ver lo que están haciendo con nuestra educación pública, pero claro, cuanta menos público culto tengas más fácil le harás aplaudir por estupideces.
Como es posible, que aún no hayamos entendido que es la educación lo que nos hace grandes, lo que podría llegar a convertirnos en una nación importarte sin tener grandes riquezas como otras.
Finlandia es un ejemplo de lo que digo, un país que hace 20 años, se dio cuenta que para convertirse en una potencia, para poder desarrollar su sociedad y ampliar su riqueza tendría que invertir en algo más importante que ladrillo, así que decidió invertir en educación pública. Convirtiendo la carrera y el oficio de maestro en el más importante y respetado del país, porque un buen maestro, crea grandes alumnos y por ende grandes profesionales y ciudadanos.
Tras estos 20 años, Finlandia se coloca en la lista de los países más ricos e importantes, sin tener grandes industrias como Alemania, ni riquezas como USA, ni renombre como Francia, simplemente porque cada año crea profesionales universitarios y tienen una tasa de abandono escolar menor del 10%, y nosotros sobrepasando el 30%. Señores algo estamos haciendo muy mal y para colmo ahora se lo ponemos más difícil a los padres para poder pagar libros y materiales.
Leo estudios continuamente, y escucho a nuestros jóvenes y veo que en algún punto se les durmieron la neuronas y no supimos estimularlas, porque en fin, si bien somos el tercer país en abandono escolar, somos los últimos en nivel de lectura. Tristemente, la cultura no llega a las bases de nuestra población y seguimos siendo un país rural y analfabeto duramente dicho.
Me entristece, me entristece que sean más importantes los ladrillos y los bancos, las grandes empresas, la imagen de infraestructuras y a estas alturas, nuestros jóvenes no sepan hablar inglés cuando salen del instituto con 18 años.
No hemos aprendido nada de nuestros mayores, porque al final, aquellos que no sabían leer, porque de verdad no les enseñaban ni a leer, fueron más cultos e inteligentes que nosotros, y lucharon por lo más justo y simple de todo, la educación. Y nosotros aquí, nos dejaremos arrebatar lo más sagrado, porque lo más preocupante de todo este curso para algunos tristemente será que no habrá fútbol en abierto.
Sin duda cómo no va a ser este un país del que se rían los demás y nos manipulen a su antojo, cuando la mayor parte de los ciudadanos aún no sabe distinguir entre, hay, ahí y ay en su propio idioma.


lunes, 3 de septiembre de 2012

Nuevas expectativas

Llegó septiembre, y con él, la vuelta al trabajo para unos y a clase para otros. Los menos, como yo a las dos cosas. Primero al trabajo y después llegarán las clases.
El verano, deja sabores divertidos y auténticos, como las risas, fiestas y vacaciones con amigos o familia, que se irán apagando con el otoño y en invierno nos harán desear que llegue de nuevo la época soleada, ya que habremos olvidado el calor que sufrimos este año. También nos deja sabores amargos y tristes, que irán más allá del calor y nos acompañaran el resto del año, con la maldita crisis, los recortes, los despidos y por si fuera poco las horribles noticias de incendios, muertes desapariciones, etc
Todo quedará en el recuerdo, como cada verano, cuando llega la época en la que se empieza de nuevo. Porque al contrario que la mayoría, le época en la que comenzamos de nuevo es esta, septiembre, vuelven los proyectos del trabajo, las clases, comienzan de verdad todas esas cosas que nos proponemos, gimnasio, inglés, bailes, etc... Época de comienzo, y la verdad, me encantan los comienzos, porque los finales podrán ser felices o tristes, dulces o amargos, pero los comienzos, pase lo que pase, siempre estarán llenos de fuerza y esperanza. Y no nos engañemos, si algo necesitamos hoy día es fuerza y esperanza.
No se si alguna vez, conseguiré ser lo constante que debería en este lugar, a veces, me acuerdo con nostalgia y me culpo por mi falta de fuerza de voluntad para pasar por aquí más a menudo, pero supongo que todo aquello se fue con las ganas interminables de escribir de mi adolescencia, quizás al fin encuentre en este comienzo nuevo, aquellas ganas y pueda cambiarlo todo, ya que el último año ha sido diferente e inesperado para mi, y para mis ganas de realizar cosas que tenía aparcadas. Quizás poco a poco pueda llegar a realizar todo aquello que quiero y que no he sido capaz de hacer.

Por ahora, espero con ganas volver a las clases, igual que me sentía hoy el buen rollo de ver de nuevo a mis compañeros de trabajo. Dos cosas que hace no demasiado tiempo me costaba bastante realizar. En este nuevo comienzo, espero al menos, encontrar la forma de añadir al menos una de las cosas que siempre quise hacer y nunca hice.

Les deseo buen comienzo.