martes, 19 de noviembre de 2013

Un paseo otoñal por nuestro cine



Últimamente, en las ocasiones en las que he ido al cine, ha sido a ver alguna de nuestras tan criticadas películas españolas, pero que le voy a hacer, a mí el cine español, me gusta. Entre otras cosas porque lo veo, pero también por sus personajes y sus historias, aunque haya que mejorar en efectos y producción.

Mi paseo de temporada, comenzó con la esperada ‘La gran familia española’ de Daniel Sánchez Arévalo. Esperada entre otras cosas, porque desde que se estrenó primos, ya deseaba ver mucho más de este cine con aire a comedia pero con un profundo sabor a sentimiento y melancolía. Porque debajo de la risa e idiotez de estos personajes que escribe Arévalo con los que puedes reír hasta que se te saltan las lágrimas, también pueden emocionarte profundamente, ya que no son más que niños heridos que se hicieron grandes y aún no sanaron sus heridas.
Esta película, ubicada en el día de mayor felicidad deportiva para este país debido a su afición al fútbol, hasta límites de estupidez, comienza contándonos una historia divertida y soñadora, tan divertida como para tener la mala pata de organizar la boda el día de la única final de un mundial que ha jugado nuestra selección, ¡que ya es mala pata! Y soñadora, porque este hecho viene producido por los sueños de un niño, el pequeño de cinco hermanos, que desde pequeño sueña con casarse con esa niña de la que se enamoró en el colegio y que su amor dure para toda la vida.
Para celebrar esta boda, ha de juntar a sus cuatro hermanos y a sus padres divorciados, algo no tan sencillo porque en esta familia feliz, todos tienen algún secreto, pero eso sí, los guardan con simpatía hasta que te dejan descubrirlos a lo largo de ese alocado día de boda, donde se juntan en situaciones incómodas a la par que divertidas.
Que decir de los actores, personalmente, adoro el trabajo de Quim Gutiérrez desde AzulOscuroCasiNegro (Arévalo), pero es indiscutible que el maravilloso padre acomplejado que nos regala Antonio de la Torre se te mete bajo la piel y te pone hasta nervioso, Verónica Echegui fantástica en ese papel entre dulce y tímida y a la vez atrevida a enfrentarse a su pasado y su vida presente, y de Alberto Álamo solo diré que su papel es excepcional y no puedo profundizar más sin caer en contaros todo. Los jóvenes nos regalan ese aire fresco y nos demuestran que vienen fuertes y dispuestos a todo.
La historia va poco a poco introduciéndote en esa familia que se quiere pero solo se medio entiende y te lo cuenta todo en ese día en el que todo este país se puso de acuerdo en algo. Sin duda, un rato inolvidable donde pasarás risas, puede que alguna lágrima y seguramente donde se te volverá a erizar la piel.




Poco después, y también muy esperada, nos adentramos para ver y disfrutar de ‘Las brujas de Zugarramurdi’ de Alex de la Iglesia. Para empezar, este loco simpático que es Alex de la Iglesia preparó una campaña de marketing para morirse de miedo, porque la verdad, si espero un bus de noche en una marquesina y sale una bruja del cartel de la parada, creo que me da un infarto!!!
Lo primero que decir de esta película, es que debes tener claro que lo que vas a ver es un auténtico disparate, pero totalmente un disparate desde el principio. Si esto lo tienes claro, la película cobra sentido en tu cabeza y puedes dejarte llevar por la historia.
Robo, secuestros, ex-mujeres, brujas, y un niño, todo mezclado en una historia surrealista que está creada para hacernos disfrutar a base de risas, porque como dije, todo esto no tiene ningún sentido. Desde la escena uno, grabada en Sol, sin poder cortar la plaza, ¡porque no te dejan cortar la plaza!, es un disparate, y comienzas a reírte sin parar.
Los actores, son genios dentro de esta historia, hablar de Carmen Maura a estas alturas no tiene mérito porque el talento de esta mujer es insuperable, con esa mala manipuladora que hará de todo para lograr su fin. Hugo Silva está bien en este papel de padre que no sabe cómo conseguir estar con su hijo sin meterse en líos, éste sin duda, el más grande de todos. Sorprende Mario Casas, porque entras al cine, pensando que es un mal menor en la película, pero sin duda, su papel es cómico, bien trabajado y el que más risas te logra sacar.
Escenas delirantes, pero en fin, ya dije que todo es delirante y eso ha de quedar claro, pero a veces crees que no se podrá ir a más y estarás totalmente equivocado.
Le sacaremos la pega mayor, y es que, llegado el momento de acción de las brujas, los efectos especiales son pobres comparando lo que nos tienen acostumbrados los de Hollywood, si se ven, no te lo crees, pero apenas son cinco minutos y volvemos a la comedia, que ahí señores si se sabe lo que se hace.
Con ese estilo que nos regaló en ‘El día de la bestia’, Alex de la Iglesia nos deja este regalo divertido, disparatado, sin sentido, completamente ilógico hasta el final, pero que nos hace disfrutar lo que dura la película. Es sin duda, lo mejor desde hace años del director. Espero con ganas su próxima locura.








Hay que decir, que entre medías hice un parón de cine made in Spain en la fiesta del cine, y estuve viendo alguna peli americana, no son, siquiera mencionables, y alguna como ‘Prisioneros’ bastante decepcionante.
Hace poco más de una semana, le llegó el turno a ‘Vivir es fácil, con los ojos cerrados’ de David Trueba, elegida esta vez por mi acompañante habitual en lo que a cine español se refiere, mi prima Virginia. Sin duda todo un acierto de elección, porque es bella de principio a fin.
Como hablar de esta película, demasiado bella. La sensación de buen rollo, de añoranza y de ganas de luchar por tus sueños te acompañan a la salida del cine.
La historia de este profesor de inglés que enseña el idioma con canciones de los Beatles a sus alumnos de Albacete y decide viajar un fin de semana a Almería para conocer a su ídolo, John Lennon. Suerte para el espectador que en el camino se encuentra con un joven de 16 años huido de su casa y a una joven que parece que también huye de algo. Estos compañeros de viaje te regalan una historia de verdad y vida, de lucha y sentimientos, todo ello con alegría y color.
Javier Cámara brilla en la cinta con este personaje comprensivo, alegre, luchador y soñador, pero sobre todo que nunca deja a nadie en la estacada y que convierte la amistad transitoria en amistad para siempre, porque sin duda, esos personajes ya son amigos para siempre.
No quiero contar nada más, tan solo siente el color, la vida y la amistad inquebrantable que nos regala Trueba en esta nueva cinta.






La última visita al cine fue para disfrutar de ‘¿Quién mató a Bambi?’ de Santi Amodeo. He de reconocer que es la primera película que veo de este director, aunque ya imaginaréis quien me llamó la atención de esta cinta verdad ¿dije ya que me encanta Quim Gutiérrez? Aunque, en esta película hay un regalo superior.
Bien, para empezar hay que decir, que esta película es un remake de la mexicana ‘Matando Cabos’ de Alejandro Lozano, y lo digo, porque no he visto la primera y no puedo comparar, con lo que me encuentro con esta historia de nuevas.
Esta película, que se supone debe ser un drama, que lo es, pero también es una comedia, porque a decir verdad, creo que nadie se puede meter en tantos líos en un solo día. Es bastante difícil de explicar la situación inicial de la película, con lo que esta vez me remito a la sinopsis de filmaffinity.
 
‘Por extrañas circunstancias, el jefe de una empresa se ha quedado encerrado en el maletero de su coche. Dos empleados suyos tienen que encontrar la manera de sacarlo de allí sano y salvo. Al mismo tiempo, un empresario y su socio, acuciados por las deudas, intentan un secuestro exprés, pero por una serie de desafortunadas coincidencias acaban secuestrando al padre del primero.’

Así comienza la locura, de encuentros, desencuentros, persecuciones, peleas, y equivocaciones que nos llevan en esta película de menos a más, culminando esta auténtica locura en una escena magistral en la que no se puede parar de reír ni un momento.
Adoro el trabajo de Quim y en esta película sigue trabajando genial, y nos regala esos toques de humor que tanto domina a estas alturas. Pero sin duda, en esta película destaca ese magistral actor que es Ernesto Alteiro, que maravilla como siempre, con este personaje que quiere llevar el control de una situación que se le escapa de las manos y que al final nos regala un gran momento, el gran momento de la historia. Me gusta como siempre, el trabajo de Clara Lago, esa niña que fue Carol y que sigue creciendo como actriz, y no puedo salvar a Úrsula Corberó que aunque lo intenta aún no llega al trabajo de los que han sido sus compañeros.
Con ese abogado que escapa a la ley, y ese compañero de trabajo que no quiere que le metan dentro de todo este lio en que se ve envuelto, la historia dramática envuelta en momentos cómicos nos hace reír en el cine, más al final que al comienzo de la cinta, que tarda un poco en arrancar hasta que la historia está planteada y comienza la locura.
Puede que sea la más floja de las cuatro, pero sin duda, me hizo pasar un rato inolvidable de risas con esta loca historia.






Este paseo de otoño aún no ha terminado, porque espero con ganas la comedia ‘3 bodas de más’ y me atreveré con ‘Ismael’. Todo ello antes de que llegue el invierno.